Indira, Santiago Díaz
"No es hasta tres días después cuando terminan de examinar cada palmo de la parcela. Para desgracia de la constructora que pretendía hacer ahí la piscina de la urbanización que iban a entregar el verano siguiente, aún tardarán bastantes semanas en poder retomar la obra. Y, cuando lo hagan, el lugar quedará marcado para siempre y muchos compradores se echarán atrás; nadie quiere bañarse donde antes había un cementerio. Si la gente supiera la cantidad de cosas que se encuentran enterradas y nunca se denuncian, no tendrían tantos escrúpulos". Indira. Todo tiene un final. A veces puede ser un final feliz, un final triste. A veces es algo apoteósico que te deja con el culo torcido intentando sopesar la maravilla que acabas de leer y otras es algo tan absurdo y ridículo que tienes que reír para no cagarte en los antepasados del que lo concibió. Pues sobre el final de una de las mejores sagas del policíaco moderno que he leído ha llegado. Y qué final. Una novela que te atrapa desde ...