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El final de Sancho Panza y otras suertes, Andrés Trapiello

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"Lo dijo así porque a esas alturas Sansón y él ya estaban archiconvencidos, de que hicieran lo que hicieran, dijeran lo que dijeran, tarde o temprano acabaría saliendo a la luz en letra impresa lo que estaban viviendo y diciendo, y ello lo achacaban a una especie de destino que lo había dispuesto así, y, sabiéndolo, ya no se preguntaban más, pareciéndoles de lo más natural. Quiero decir que al principio se andaban ellos con cuidado de no hacer o decir tal cosa y no otra, pensando que así como lo hacían o decían, habrían de salir impreso. O sea, que vivían para el libro futuro, olvidándose de vivir para el presente. Pero esto acabó fatigándoles lo indecible, y hacía ya mucho tiempo que no se preocupaban de ello, sino de tarde en tarde, toda vez que tampoco estaban muy seguros de que fuesen a tener detrás de sí todo el santo día al próvido y desalado moro, o quien fuese, apuntando cuanto hacían y decían, siendo de necios el no decirlo, cuando acaso tampoco acabara escrito". El ...

El verano de Cervantes, Antonio Muñoz Molina

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"En los caminos eran posibles todos los encuentros. La parsimonia de las conversaciones entre don Quijote y Sanco es la de un itinerario a lomos de un animal que avanza sin prisa. Lo que se ve venir al fondo del camino, sobre todo en el calor del verano, se va precisando muy poco a poco, sea una figura solitaria o un grupo de gente, y la distorsión óptica del aire muy caliente provoca espejismos en la distancia. En esa claridad exvesiva y un poco enturbiada un molino de viento puede emerger del horizonte cercano como el torso macizo y la cabeza de un gigante. La polvareda y el estrépito de un rebaño de ovejas, acompañados por los gritos y los silbidos de los pastores, el clamor de los cencerros, los ladridos de los perros, tenía algo de ofensiva militar, de invasión de un ejército primitivo y bárbaro". El verano de Cervantes. Uno de los grandes recuerdos de infancia que atesoro es estar en un Carrefour con mi padre. En la zona de libros quede impresionado por un libro grande,...

Indira, Santiago Díaz

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"No es hasta tres días después cuando terminan de examinar cada palmo de la parcela. Para desgracia de la constructora que pretendía hacer ahí la piscina de la urbanización que iban a entregar el verano siguiente, aún tardarán bastantes semanas en poder retomar la obra. Y, cuando lo hagan, el lugar quedará marcado para siempre y muchos compradores se echarán atrás; nadie quiere bañarse donde antes había un cementerio. Si la gente supiera la cantidad de cosas que se encuentran enterradas y nunca se denuncian, no tendrían tantos escrúpulos". Indira. Todo tiene un final. A veces puede ser un final feliz, un final triste. A veces es algo apoteósico que te deja con el culo torcido intentando sopesar la maravilla que acabas de leer y otras es algo tan absurdo y ridículo que tienes que reír para no cagarte en los antepasados del que lo concibió. Pues sobre el final de una de las mejores sagas del policíaco moderno que he leído ha llegado. Y qué final. Una novela que te atrapa desde ...

La senda del perdedor, Charles Bukowski

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"Realicé varias incursiones prácticas por los barrios para prepararme ante el futuro. No me gustó lo que vi. Entre sus hombres y mujeres no había ninguna osadía o brillantez especial. Deseaban lo que todo el mundo deseaba. Existían también ciertos obvios casos mentales a los que permitían deambular sin perturbarlos. Yo había observado que tanto en el extremo muy rico o muy pobre de la sociedad, a menudo se permitía que los locos se mezclaran libremente con los demás. También sabía que yo no era completamente sano. Todavía sabía, como cuando era niño, que albergaba algo extraño en mi interior. Me sentía como destinado a ser un asesino, un asaltante de bancos, un santo, un violador, un monje, un ermitaño. Necesitaba algún sitio aislado para esconderme. Los barrios bajos eran desagradables. La vida del hombre normal y sano era tediosa, pero que la muerte. Parecía no haber alternativa posible. Y la educación era una trampa. La poca educación a la que me había permitido acceder me habí...

Magnifico día para un exorcismo, una relectura de El Exorcista

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"Sintió los ojos angustiados de Sharon posados en él. —No sé si ha parado —susurró—. Pero observe, no deje de mirarle el pecho. Se volvió para mirar a Regan y el jesuita, desconcertado, siguió la dirección de sus ojos. Silencio. La respiración. Observaba. El frío. Después, las cejas del sacerdote se levantaron, tensas, al ver que algo pasaba en la piel de Regan: un tenue color rojizo, aunque de forma bien definida, como letras escritas a mano. Se acercó para ver mejor. —Ahí, ya empieza —susurró Sharon. De pronto, la piel de gallina en los brazos de Karras no se debía al frió de la habitación, sino a la que estaba viendo en el pecho de la niña. Como en bajorrelieve, surgían unas letras con nitidez sobre la piel, roja como la sangre, hasta concretarse en una palabra: ayúdame —Es su letra —musitó Sharon."   El exorcista. Uno de mis mayores miedos, que son muchos, es un terror tremendo a la imagen poseída de Regan MacNail, la famosa niña del Exorcista . Cuando era un adolescente ...

El Reino, Emmanuel Carrère

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"Muchas personas pueden vivir toda su vida sin que les rocen estás preguntas, y si las hacen es de una manera muy fugaz y no les cuesta sacudírselas de encima. Fabrican y conducen coches, hacen el amor, charlan junto a la máquina de café, se irritan porque hay demasiados extranjeros en Francia, preparan sus vacaciones, se preocupan por sus hijos, quieren cambiar el mundo, tener éxito, cuando lo tienen temen perderlo, hacen la guerra, saben que van a morir pero lo piensan lo menos posible, y todo esto, a fe mía, es suficiente para llenar su vida. Pero existe otra clase de personas para los cuales no basta. O es demasiado. En cualquier caso, no sé conforman con eso. Podemos debatir sin fin si son más o menos sabias que las otras, lo cierto es que nunca se han recuperado del estupor que les prohíbe vivir sin preguntarse por qué viven, qué sentido tiene todo esto, si es que lo tiene. La existencia es para ellos un signo de interrogación y aunque no excluyen que este interrogatorio no ...

Lucky Luke integral II, Goscinny y Morris

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Volvemos a cabalgar a lomos del bueno de Jolly Jumper por los vastos desiertos del peligroso oeste americano junto al pistolero más rápido que su sombra. Tras el  primer integral  donde vimos los primeros pasos escritos por el genial René Goscinny y dibujados por el maestro Morris, donde hicieron su primera aparición los forajidos más ineptos: los hermanos Dalton. Ahora toca el segundo integral que sigue siendo un ejemplo de justicia para una de las obras más importantes del cómic europeo. Preparad vuestros revólveres cowboys que arrancamos con nuevas aventuras en: Lucky Luke integral II de Goscinny y Morris. Repasemos las cinco historias que recoge este segundo volumen de forma resumida. La fuga de los Dalton. Aquí se nos presenta la primera de muchas fugas de los cuatro hermanos que tantos quebraderos de cabeza dan al bueno de Luke. Joe, el mayor de los hermanos y menor en estatura en busca de vengarse de Lucky Luke, al cual comienza a tener un odio irracional que lo lleva a...