El club de la lucha, Chuck Palahniuk
"Tyler me consigue un trabajo de camarero, después me mete una pistola en la boca y me dice que para alcanzar la vida eterna primero tienes que morirte. Sin embargo, durante mucho tiempo Tyler y yo fuimos muy buenos amigos. La gente siempre me pregunta si conocía a Tyler Durden. El cañón de la pistola me oprime el fondo de la garganta, y Tyler dice: —En realidad, no moriremos. Descubro con la lengua los agujeros del silenciador que taladramos en el cañón de la pistola. La mayor parte del ruido que hace un disparo se debe a la expansión de los gases y al pequeño sónico que provoca la bala al salir tan rápidamente. Para fabricar un silenciador hay que taladrar agujeros, un montón de agujeros, en el cañón del arma. De esta forma se logra una descompresión que hace que la velocidad de la bala sea menor que la del sonido. Si taladras mal los agujeros, la pistola te volará la mano. —En realidad, esto no es la muerte —dice Tyler—. Seremos una leyenda. No envejeceremos ". El club de...