Temporada baja, Jack Ketchum
"En el resplandor de los faros se vio pálida y temblorosa, los pies juntos y los brazos extendidos en la parodia invertida de una crucifixión. Miró la piel que habían tocado los hombres y que ella había tocado, ahora colocada hacia arriba, hacia el cielo estrellado y pacífico y supo en ese momento que, consciente o inconsciente, iban a matarla, que no había nada que pudiera decir o hacer que fuese a cambiarlo. Iban a rajarla con la navaja y moriría con su sangre derramándose en la tina y ese sería el final, el de su piel delicada y suave, el de su mente perspicaz que en ese instante, ante su propia pérdida y disolución, se encontraba llena de horror, y de la perpleja voluntad de vivir, vivir y vivir. La dejaba estupefacta. Todavía estaba mirando hacia arriba cuando la navaja descendió y después se movió de nuevo hacia arriba, le quemó el clítoris y continuó con lentitud y esmero sobre su barriga, entre sus pechos hasta llegar por fin al cuello, donde le dio una puñalada a la yugul...