La maldición de Hill House, Shirley Jackson
"No hay ojo humano capaz de aislar la infeliz coincidencia de línea y lugar que sugiere el mal en la fachada de una casa y, no obstante, una yuxtaposición delirante, un ángulo no resuelto, un encuentro casual entre el tejado y el cielo, convertía Hill House en un lugar angustioso, más aterrador aún porque su fachada parecía estar despierta, vigilante desde las ventanas vacías y con un toque de regocijo en el ceño de una cornisa. Casi cualquier casa, vista de forma inesperada o desde un ángulo imprevisto, puede devolver una mirada profundamente graciosa a quien la observa; incluso una chimenea traviesa o una claraboya como un hoyuelo pueden provocar en el observador una sensación de camaradería. Pero una casa arrogante y odiosa, que nunca baja la guardia, solo puede ser maligna. Aquella casa, que parecía haberse construido a sí misma, encajada en su propio e incontenible patrón por medio de las manos de los albañiles, creando su propio diseño de líneas y ángulos, volvía su enorme c...