Sangre en la piscina, Agatha Christie
"Henrietta reflexionó unos instantes. Luego repuso tranquila: —Me imagino que sí. Es decir, si andan buscando algo así. —¡Oh!, lo andarán buscando, eso se lo puedo asegurar. —Sí, ya me suponía yo. —Hizo una pausa, extendió los dedos sobre la rodilla y los contempló. Luego le dirigió una mirada rápida y amistosa—. Bien, monsieur Poirot, ¿qué he de hacer? ¿Ir al inspector Grange y decirle... qué se le dice a un bigote como el suyo? Es un bigote tan doméstico, tan de padre de familia... La mano de Poirot se alzó hacia el hirsuto adorno del labio superior que tan orgulloso ostentaba. —Mientras el mío, mademoiselle... —Su bigote, monsieur Poirot, es un triunfo artístico. No puede asociarse con otra cosa que consigo mismo. Es, estoy segura, único. —Sin el menor género de duda." Sangre en la piscina. Como estamos a las puertas del verano y el calor ya empieza su asfixiante tortura estival, que mejor que sofocar los calores en una buena piscina. Pero hay una pequeña pega, hay un cadá...