Conversación con la oscuridad, Mariana Enriquez
"Pensar en el terror es empezar a pensar el espacio como un personaje, a veces el único que permanece de principio a fin. Un lugar que se desacomoda apenas y que solía ser reconocible, de pronto se vuelve otra cosa y nos encontramos frente a la primera condición del miedo. El espacio es lo primero que vértebra el terror y con frecuencia se encuentra alojado en la infancia, el lugar donde surgen los terrores: un gallo que canta a lo lejos en un barrio urbano, aunque no haya animales de granja en los alrededores; hamacas que se escuchan desde la cama cada vez que hacen sonar sus cadenas con el movimiento, a pesar de que la plaza esté lejos; cuernos diabólicos que aparecen de pronto en una mancha de humedad del techo, justo encima de la cabeza, al abrir los ojos. En un instante, el espacio muya y no es necesaria intervención sobrenatural alguna; los terrores infantiles se fijan de tal forma que reaparecen cada tanto a lo largo de la vida, en la escritura y en lo cotidiano, porque el ...