La narración de Arthur Gordon Pyn, Edgar Allan Poe
"Al estar el cuerpo del que la habían sacado apoyado en la cuerda, los esfuerzos realizados por aquel pájaro carnívoro lo habían hecho balancearse fácilmente de un lado para otro y este movimiento había sido el que en un primer momento vino a darnos la impresión de que estaba vivo. Cuando la gaviota lo liberó de su peso, giró en redondo y se cayó parcialmente, de modo que la cara quedó completamente al descubierto. ¡Sin duda jamás he visto algo tan pavoroso! Le faltaban los ojos y toda la carne que debía rodearle la boca, lo que había dejado sus dientes completamente desnudos. ¡Esta era entonces la sonrisa que tanto nos había alegrado dándonos esperanza! Esta la... -me voy a abstener-. El bergantín, como ya he mencionado, nos pasó por la popa y se fue alejando lentamente a sotavento. Con él y su horrible tripulación se desvanecían todas nuestras alegres previsiones de júbilo y salvación". La narración de Arthur Gordon Pyn. Comienza la temporada del susto literario, del miedo ...