El color de la magia, Terry Pratchett
"Y entonces, solo quedaron los restos de un bosque y una nube de polvo en el horizonte, que la brisa dispersó. Y, sentada en un hito musgoso del camino, una figura negra y andrajosa. Tenía el aspecto de alguien a quien se ha dejado de lado injustamente, de quien es temido y odiado pese a ser el único amigo del pobre y el mejor médico para el mortalmente herido. Hace un tiempo leí una deliciosa novela escrita a cuatro manos entre Neil Gaiman y Terry Pratchett. Así pude familiarizarme con la imaginativa y brillante literatura de estos dos grandes novelistas. Dos autores que saben moverse en el fantástico con una soltura magnífica. Y ahora he entrado de lleno en la Magnus opera de tristemente fallecido Terry Pratchett, entrando a su saga más popular y prolífica donde con su vena paródica retuerce las reglas del género de la fantasía con historias donde a través de la comedia mordaz crítica los males de nuestro mundo, trasladándolos al suyo, un universo tan rocambolesco como los personajes que lo pueblan. Un mundo extraño y divertido al que se llega no se puede olvidar. Con muchísimo gusto os presento: El color de la magia de Terry Pratchett.
Pero antes de empezar una aclaración. Mientras me decidía por leer alguna novela de Pratchett vi que las que componen su saga del Mundodisco la componían ¡40 novelas! (41 en castellano). Un número que puede abrumar pero que es un auténtico reto para un lector experimentando. Y mirando en las aguas procelosas del Internet, vi que había una guía de lectura para adentrarse en sus novelas. Según esta dice que las novelas del Mundodisco son autoconclusivas por lo que se pueden leer en sin un orden concreto, pero están englobadas en siete grandes sagas protagonizadas por varios personajes que también salen en otras. Y en algunos sitios aconsejaban leer este o aquel libro para empezar y no leer este o aquel de primeras para no estropear la primera toma de contacto con la obra de Pratchett. Abrumado ante tanta instrucciones, que más que leer una saga literal parece una preparación para una oposición a funcionario del Estado, decidí empezar por el principio, osea leer la primera novela que Pratchett publicó de la serie y ya después veré si sigo el orden de publicación o voy picando una u otra al alzar, sin orden y concierto. Dicho esto, volvamos a la reseña.
En un mundo en forma de disco, anclado sobre las espaldas de cuatro elefantes gigantescos que descansan sobre el caparazón de una tortuga del tamaño de una galaxia que surca el vasto universo nadando llamada A'Tuin, ocurre nuestra historia. Más concretamente en la ciudad-estado Ankh-Morpork, donde de pronto aparece un personaje que la pondrá patas arriba, el primer turista llegado a aquellas tierras. Este hombrecito llamado Dosflores irá desatando el caos sin él quererlo por donde pase, sobretodo por un extraño objeto que le acompaña a todas partes: en primer vistazo lo que uno vería sería un simple cofre o un baúl, pero cuando uno mira con más detalle verá que debajo de el baúl salen cientos de pequeñas patitas que lo hacen desplazarse siguiendo a su dueño y lo más aterrador es que al abrirse una hilera de pequeños y afilados dientes se llevarán la mano del pobre incautó que ose meterla dentro del Equipaje.
Dosflores de topará con Rincewind un mago fracasado, expulsado de la Universidad Invisible, que en contra de su voluntad, tendrá que proteger al turista de todo mal que lo ponga en peligro. Los dos se verán envueltos en aventuras rocambolescas llenas de personajes estrafalarios, llevándolos en una road movie desenfrenada y divertida, donde se toparán con criaturas que viven dentro de los árboles, pelas de tabernas, dragones invisibles, criaturas atemporales lovecraftinas, un guerrero al estilo Conan, magos hidrófobos, dioses que juegan a los dados e incluso el huesudo dueño de la guadaña.
El libro está dividido en tres relatos que siguen las aventuras de nuestros protagonistas, cosa que no ocurre en los demás libros de la serie.
El primero, El color de la magia, nos presenta a los dos protagonistas y la ciudad de Ankh-Morpork. En ella Pratchett ya nos va dando pinceladas del principal escenario de muchas de las novelas del Mundodisco. Ankh-Morpork es una inmensa ciudad, mejor dicho dos ciudades partidas por el río Ankn tan repleto de basura que se puede cruzar andando. Gobernada por el Patricio y custodiada por la ineficaz Guardia Nocturna, es una ciudad donde tiene cabida todo tipo de criaturas, convirtiéndola en la más cosmopolita del Mundodisco. Los mejores magos del Mundodisco se preparan e instruyen en la Universidad Invisible y los devotos de los innumerable dioses les rinden culto en el templo de los Dioses Menores. Pero lo que más llama la atención son los verdaderos dueños de la ciudad: los gremios. Estos grupos controlan que la ciudad no se desmadre, siendo los más importantes el Gremio de asesinos y el Gremio de ladrones. Estos se preocupan de que los asesinatos y los robos se cumplan estrictamente según las normas. En este primer relato veremos los desastres provocados sin querer por Dosflores y los vanos intentos del pobre Rincewind de que el Equipaje no cause más destrozos y de salvar al confiado turista.
Los otros tres: La emisión del Ocho; El señuelo del Wyrm y Cerca del borde seguirán peripecias tan rocambolescos y estrafalarias como el despertar de un ser ancestral como peligroso, digno de salir de las páginas del Maestro de Providence; un peligroso encuentro con unos guerreros que montan en dragones y el poder contemplar el terrible borde del Mundodisco.
Los dos personajes principales son una verdadera delicia. Rincewind es un mago torpe, tanto que fue expulsado de la Universidad Invisible por su incapacidad de retener el más sencillo de los conjuros, cobarde, gruñón, cínico y vago. Su sola motivación en la vida es vivirla sin sobresaltos y no dar ni golpe. Pero parece que su destino es meterse en líos constantemente rozando peligrosamente acabar bajo tierra, cosas que siempre esquiva cosas que pone de mal humor a la muy estresada Muerte. Su compañero de viaje e infortunios es todo lo contrario al fracasado mago. Dosflores, el primer turista venido a lejanas tierras, es un trozo de pan. Siendo un gris trabajador en una Compañía de Seguros en su tierra, ha ahorrado una cantidad de oro, más de la que él cree, para realizar su gran sueño: ver todo lo maravilloso que hay lejos de su hogar. Ataviado con el traje típico de turista, camiseta de colores chichones, pantalón corto y un sombrero, lleva una gafas de sol que confunden a quienes le ve como si tuviera cuatro ojos, siempre acompañado de su violento y lleno de dientes Equipaje, lo ve todo con la mirada sorprendida de un niño. Todo le maravilla, hasta la cosa más insignificante, no le teme a nada y su mayor sueño es ver un dragón. Para tener un recuerdo duradero de sus viajes lo retrata todo con su máquina de hacer retratos donde un pequeño diablillo que vive dentro pinta con la rapidez de un rayo la imagen que enfoque Dosflores. Pero lo más divertido es que Dosflores habla en su idioma a gritos para hacerse entender, cosas que no consigue, siendo Rincewind el único que puede entenderle y hablar con él.
Mención especial para el héroe Hrun el Bárbaro, un guerrero de gigantes miembros pero pequeña mentalidad, famoso por sus hazañas heroicas, siendo una graciosa parodia del héroe de Cimmeria Conan de Robert H. Howard. Y quién sobresale sin duda en sus pequeñas apariciones es aquel a quien vemos cuando nos queda poco para terminar con nuestra existencia. La Muerte se presenta con su imagen típica, osea un esqueleto envuelto en una túnica negra como la noche que empuña una guadaña, pero su personalidad, a penas esbozada, ya muestra a un ser tranquilo y apaciguado, que tiene tanto trabajo que tiene que delegar en sus ayudantes. La Muerte se presenta ante los magos cuando van a morir, cosa que lo lleva a seguir frustrado a Rincewind cada vez que está apunto de estira la pata pero siempre consigue evadirlo cosas que pone de mal humor a la Muerte. No me extraña que Pratchett le dedicara una serie al mortífero personaje.
El color de la magia ha sido una lectura divertidísima. Terry Pratchett es un genio a la hora de parodiar los géneros fantásticos añadiendo su particular humor, muy inglés a mí parecer, con una fina ironía macarra y socarrona. Lovecraft, Howard o Tolkien son parodiados con sumo respeto. También se nota que Pratchett aún no había desarrollado con profundidad el vasto universo con forma de disco donde trascurren sus novelas. Se nota que esta primera obra iba a ser solo una parodia del género y aún no tiene la profundidad y el encanto que tendrán otras obras dentro de la saga y que sus personajes irán evolucionando con cada novela.
En mi caso diré que me he divertido mucho con este primer contacto con el estrafalario Mundodisco y ya estoy deseando seguir leyendo más novelas del señor Pratchett. Si seguiré en orden cronológico o empiezo alguna saga en concreto o las leos salteadas que lo decidan los Dioses en su próxima partida.

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