Harry Potter y la cámara secreta, J. K. Rowling

"Los minutos pasaron tan despacio como si fueran horas. Harry dejó que Lockhart hablara sin hacerle ningún caso, diciendo de cuando en cuando "ajá" o "ya" o "vaya". Algunas veces captaba frases del tipo "La fama es una amiga veleidosa, Harry" o "Serás célebre si te comportas como alguien célebre, que no sé te olvide". 
Las velas se fueron consumiendo y la agonizante luz desdibujaba las múltiples caras que ponía Lockhart ante Harry. Éste pasaba su dolorida mano sobre lo que le parecía que tenía que ser el milésimo sobre y anotaba en él la dirección de Veronica Smethley.
"Debe de ser casi hora de acabar", pensó Harry, derrotado. "Por favor, que falte poco..."
Y en aquel momento oyó algo, algo que no tenía nada que ver con el chisporroteo de las mortecinas velas ni con la cháchara de Lockhart sobre sus admiradoras.
Era una voz, una voz capaz de helar la sangre en las venas, una voz ponzoñosa que dejaba sin aliento, fría como el hielo.
—Ven... ven a mí... Deja que te desgarre... Deja que te despedace... Déjame matarte...".
Harry Potter y la cámara secreta.




Un año después volvemos a visitar el maravilloso Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería en esta segunda aventura de Harry Potter, el niño que sobrevivió. Tras verlo nacer, literariamente hablando claro, en su primera aventura con la Piedra Filosofal, en esta segunda novela de la saga de la señora Rowling visitamos de nuevo su mundo mágico junto a Harry y sus inseparables amigos Ron y Hermione, esta vez en una aventura mucho más peligrosa relacionada con una serie de ataques a varios alumnos y una cámara secreta. Sin más, brujos y magas, os presento: Harry Potter y la cámara secreta de J. K. Rowling.

Tras pasar el mejor año de su vida al descubrir que un mago, famoso además, y encontrar a los dos mejores amigos que jamás imaginó, Harry Potter vuelve a vivir con sus horribles y maltratadores tíos y el insufrible y posiblemente futuro enfermo de diabetes de su primo, los Dursley. Mientras debe estar escondido en su habitación, sí, este año le han permitido tener una, porque van de visita el jefe y su esposa del gordo de su tío, en su habitación aparece una extraña y pequeña criatura vestida con una especie de funda de almohada. Dobby, que así se llama la criatura, es un elfo doméstico que ha venido para advertir a Harry de que no debe volver a Hogwarts, porque algo esta por suceder, una conspiración en la sombra va a desencadenar horribles sucesos en la escuela y Harry esta en peligro. Por supuesto Harry hará oído sordos a las advertencias del elfo prefiriendo que es mejor jugarse la vida en Hogwarts junto a sus amigos a tener que aguantar un solo dia más junto a sus odiosos familiares. Para salvarle de estos una noche aparecerá un coche volador, un Ford Anglia para ser exactos, conducido por Ron y sus hermanos gemelos Fred y George, los cuales lo llevaran a La Madriguera, la casa de los Weasley, donde conocerá a la madre de Ron, gruñona pero muy amable, al padre que trabaja en el Ministerio de Magia en un departamento de asuntos muggles, y Ginny la hermana, si otra, pequeña de Ron que esta fascinada por Harry Potter. A pesar de que no les sobre el dinero los Weasley no les falta de nada y alli conocerá Harry lo que es un hogar feliz.

Toca volver a la escuela y para ello deber ir al andén 9¾ y para ello usaran los polvos flú unos polvos magicos que se usan en una chimenea lanzándolos al mismo tiempo que se nombra el lugar donde se quiere ir. Al llegar a la estación toda la familia Weasley pasaran por el portal secreto pero Harry y Ron no, por lo que, en una decision que le costara una buena regañina a Ron, coger el coche volador de su padre. En un viaje accidentado por los aires llegaran a Hogwarts, tras casi matarse entre las ramas de un viejo y fiero sauce boxeador. El curso empieza con normalidad. Para sustituir al anterior profesor contra las artes oscuras la escuela ha contratado al famoso Gilderoy Lockhart, un mago cuyo mayor amor es su propio reflejo, exitoso escritor cuyos libros se venden por cientos, ganador de la mejor sonrisa por la revista Corazón de bruja. Todas las mujeres beben los vientos por él.

Pero todo se torcerá cuando una noche Harry, Ron y Hermione encontraran unas letras pintadas en la pared con este lema siniestro: "LA CÁMARA DE LOS SECRETOS HA SIDO ABIERTA. TEMED, ENEMIGOS DEL HEREDERO" y colgando de una lámpara la Señora Norris la gata de Filch, el desagradable conserje. Y para sumar un nuevo misterio Harry comenzará a escuchar una voz misteriosa y oscura que nadie más oye, diciendo palabras escalofriantes. El ambiente en la escuela se irá enturbiando cuando otros alumnos, incluso el fantasma de Nick Casi-Decapitado, aparezcan petrificados y por la mala influencia de Draco Malfoy la sospecha caiga sobre Harry y el un rumor de que alguien esta acabando con los Sangre Sucia, es decir magos hijos de la mezcla entre mago y muggle, cosa que levantará otra vez las viejas ideas de Salazar Slytherin, uno de los fundadores de Hogwarts, de que en la escuela debería ser solo para Sangre Limpia es decir magos hijos de magos, todo relacionado ello con la misteriosa Cámara de los Secretos.

Harry Potter y la cámara secreta mejora con creces a su predecesora. Sigue teniendo esa aura de infantil historia de brujas, encantos, hechizos, pasadizos secretos y criaturas fantasticas, pero ya va dando alguno retazo de la oscuridad más juvenil que las siguientes novelas tendrán. Pero si que sigue agrandado su mundo mágico al introducir nuevos personajes y nuevos misterios.

Varios personajes hacen su aparición en esta novela. Dobby, el elfo doméstico, puede ser algo cargante por sus arrebatos de autolesión, pero cuando se conoce el trasfondo de su miserable existencia se entiende su actitud masoquista. El pobre debe servir a una familia de por vida que lo maltrata por cualquier mínimo error y solo si su amo le da una prenda quedará libre de su esclavitud, cosa que no parece que le vaya a pasar. Ginny la hermana pequeña vive en una constante inseguridad que la mantiene siempre en silencio y en un enrojecer ante cualquier palabra de halago. Siente una fascinación/amor por Harry que guarda en secreto a pesar de las burlas de sus hermanos. Pero si hay alguien que siente de verdad una pasión/obsesión por Potter es el insufrible Colin Creevey. Armado con su cámara fotográfica se dedica a seguir a todas partes a Potter para inmortalizar las famosas hazañas de su ídolo. Gilderoy Lockhart es de lo mejor de la novela. El pomposo, frívolo y narcisista nuevo profesor de Hogwarts se considera la octava maravilla del mundo. Disfruta de la adulación de su ingente ejército de fans y sus suspiros pasionales, y considera que no hay nada más en la vida que la fama. De entre los fantasmas que pululan por los pasillos de Hogwarts hay una a la que casi nadie se quiere cruzar y es Myrtle la Llorona. Antigua alumna del colegio ronda el baño de las chicas llorando y sollozando porque nadie quiere estar con ella. Si Draco es odioso, solo es posible que le venga de familia, pues conocemos a su padre, Lucius, un despreciable altanero y clasista con un pasado oscuro, que comparte los ideales de pureza de sangre de Slytherin. 

Rowling introduce aquí varios temas importantes como lo perniciosas que son las ideas supremacistas y el poder nocivo de los rumores que tanto daño pueden hacer, pues aunque se desmientan en muy difícil quitarse el estigma. Es definitiva esta segunda novela de las aventuras del mago más famoso de la literatura actual sigue la estela de la primera pero la mejora al aumentar su universo mágico y me ha gustado bastante, pues sabe mantener el interés por descubrir los secretos que ocultan esa misteriosa cámara y también va sembrando los futuros sucesos que irán sucediéndose en la siguientes novelas. No sé si se va a convertir en una especie de tradición navideña pero ha querido el destino que lea la saga en estas fechas, por lo que esperaré hasta el año que viene para seguir con la saga del Niño que sobrevivió. 



J. K. Rowling (1965-)

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